martes, 2 de enero de 2007

Con dejo gaucho


John Christian Galliquio Castro (en la foto) no es precisamente un defensa virtuoso. Es, en realidad, luchador, cumplidor, trajinador y todos los términos semejantes que se puedan imaginar; a veces anota sin saber cómo y en muchas ocasiones no se hace problemas si, con el afán de defender, manda la pelota a la tribuna sin que le importe el reclamo airado de la afición. ‘Tyson’, como le dicen por su parecido en el rostro al polémico púgil estadounidense Mike Tyson, nació en Pisco, en 1979, y hoy es jugador de la U. San Martín de Porres, aunque ofertas para emigrar no le faltan. Una vez, en el año 2003, el entrenador argentino Ángel Cappa se lo llevó a Racing Club de Avellaneda para que refuerce la defensa de ese equipo. Galliquio, emocionadísimo, llegó a Buenos Aires y, sin tener dos días entrenando en 'El Cilindro' de Avellaneda, la cadena Fox Sports lo entrevistó en su programa estelar para conocerlo más. El conductor le preguntó cómo se sentía, en qué puesto jugaba, qué significaba para él el hecho de jugar en ‘La Academia’, y el recio futbolista, muy suelto de huesos, dijo con un acento recién adoptado: “Yyyyyy… sho estoy bien, sho soy defensa, lateral o central, y me agrada mucho el hecho de estar aquí, en un club grande como Racing”. Los panelistas de la cadena no se inmutaron por el dejo marcado del peruano, y le agradecieron por el tiempo brindado, a lo que el ex jugador de la ‘U’ y Cruz Azul Hidalgo de México respondió: “Yyyyy…. gracias a vos”. Fuera de la alienación inmediata del mayor de los hermanos Galliquio Castro su rendimiento fue alentador al inicio y muy criticado al final. Su despliegue generoso no fue suficiente para quedarse en Avellaneda más tiempo. Pero, de hecho, Galliquio debe estar súper agradecido con Cappa. Y es que favores así nomás no te conceden todos los técnicos.