viernes, 9 de marzo de 2007

¡Por tu culpa!


Universitario de Deportes y Unión Minas jugaban un partido por el Torneo Apertura del 2000 en el Estadio Nacional de Lima. El duelo, disputado el 2 de abril de ese año, estaba empatado a cero hasta que el atacante argentino Carlos Alberto Yaqué superó la resistencia del colombiano Lincoln Mosquera, y se desató la tragedia. Luego del gol de la ‘U’, un aficionado, un alférez de la Armada peruana que estaba posicionado en la tribuna oriente, lanzó una bengala que cruzó la cancha hacia occidente e impactó en el rostro de un adolescente con retraso mental, José Mayta, alias ‘Pepito’, de 17 años, quien falleció al instante luego de que el objeto se le incrustara en el ojo y explotara ante la vista de todos. Los aficionados ubicados en la tribuna occidente hicieron lo posible para salvarle la vida, pero no lo lograron. El encuentro, como era de esperarse, fue suspendido por el juez principal Albert Caballero a los 18 minutos (el choque se completó dos días después y acabó 2 a 0) Los periodistas ingresaron a la cancha a hablar con los jugadores y uno de ellos le preguntó a Yaqué si se sentía culpable por la muerte del niño en la gradería. El rioplatense se mostró muy sorprendido por la consulta y respondió con signos de molestia: “¡¿Y sho qué tengo que ver con esto?!” El reportero, súper desubicado, le explicó: “Si no hubieras metido el gol nada de esto hubiera pasado. No hubieran lanzado ninguna bengala”. ¡Plop!