viernes, 25 de abril de 2008

Exceso gerencial


Colombia le había ganado a Perú por 1-0, en el Estadio Nacional, por la Eliminatoria rumbo a Japón-Corea 2002. El solitario gol de Juan Pablo Ángel desató cólera en la afición. Uno de los afectados por el revés de la blanquirroja fue el mandamás de un portal de Internet, quien no le encontraba explicaciones al resultado adverso, que dejaba al combinado de Francisco 'Pacho' Maturana bastante rezagado en la clasificación. Esa noche el hincha furioso volvió a su empresa, pidió una computadora y conminó al editor a que publique en la portada un artículo que iba a escribir sobre el entrenador colombiano. Una hora después, el periodista subió la nota del jefe máximo, que la firmó y le agregó su correo electrónico con la intención de recibir mensajes que comulguen con su análisis. Al día siguiente, el gerente abrió su cuenta y mayúscula fue su sorpresa cuando vio que la bandeja de entrada había sido bombardeada por cientos de miles de mensajes que lo insultaban con calificativos de grueso calibre. Tocado por el arsenal de agresiones virtuales, el frustrado columnista, avergonzado por el escándalo del que fue protagonista, pidió que retiren el artículo de la portada, se disculpó con el personal por el desliz cometido, y juró varias veces que no iba a volver a redactar un texto de esa magnitud en caliente. Los periodistas agradecieron la autocrítica y comprendieron la indignación por la derrota que había cegado la objetividad del empresario. Lo cierto es que después de ese traspié gerencial, Maturana jamás pisó esa empresa para conceder una entrevista exclusiva. Seguramente leyó esa editorial y dio marcha atrás. Moraleja: "periodismo puede hacer cualquiera, pero no cualquiera puede ser periodista".