sábado, 5 de abril de 2008

Disciplina oriental


El veterano Juan José Jayo Legario llevaba la cinta de capitán de Alianza Lima, pero como lo expulsaban demasiado por sus permanentes reclamos en la cancha, el directivo de ese club, Luis De Souza Ferreira, le pidió al comando técnico, que en ese entonces encabezaba Gerardo Peluso, que el responsable de llevar ese distintivo sea un jugador que no generara faltas, que no reclamara por gusto, que no esté, literalmente, enfrentado con los irresolutos árbitros. Y surgieron varios nombres, entre ellos el de Marko Ciurlizza, el de Guillermo Salas y el de Ernesto Arakaki. Finalmente, el 'Chino', con el respaldo de todos, tomó la cinta y se la colocó en el brazo izquierdo, que hasta hoy luce cada vez que el cuadro blanquiazul se presenta en una cancha. Arakaki no es hecho en las canteras de Alianza Lima, sino en la Asociación Estadio La Unión (AELU) y luego pasó a Deportivo Municipal antes de fichar por el club de Matute en el 2000. Una vez, en 1998, cuando integraba la selección Sub 20, le reveló a la revista Don Balón Perú que "su sueño era jugar al lado del 'Puma' (José Luis) Carranza en Universitario". Pero los tiempos han cambiado y el futbolista de origen japonés ha confesado en varias oportunidades que es aliancista hasta el tuétano luego de ocho temporadas consecutivas en La Victoria y cuatro títulos nacionales. Y ojo, tiene más de diez goles con la camiseta blanquiazul, y de ellos solo dos convertidos con el pie. Un futbolista, de hecho, para considerar. ¿O no 'Chemo'? Porque hasta lo hicieron capitán por ser un elemento correcto. Y el 'Chino', como siempre, tiene paciencia oriental.