martes, 22 de mayo de 2007

Hasta el cuello


Alianza Lima había sido campeón en 2004, tras vencer por penales a Sporting Cristal en el Estadio Nacional, de Lima. El equipo blanquiazul pretendía hacer una campaña decente en la Copa Libertadores de 2005 (al menos superar la primera fase) y conseguir el título del Torneo Apertura de ese año. Para lograrlo contrató al entrenador argentino Rubén Darío Insúa y a los futbolistas Iván Furios, Gustavo Barros Schelotto, Rodrigo Astudillo (argentinos) y Oswaldo Mckenzie (colombiano). Pero no consiguió sus objetivos. Y la directiva, por cuestiones financieras, tuvo que prescindir de los fichajes estrellas, del ex entrenador de San Lorenzo de Almagro y contrató en su lugar a Wilmar Valencia, quien duró poco tiempo, pero pidió, entre otras cosas, a dos delanteros para acabar con la ineficacia del equipo: Roberto Holsen y el uruguayo Román Marcelo Cuello Arizmendi (en la foto) (Quaraí, 1977), quien venía con excelentes antecedentes de la desconocida y millonaria Liga de China (del club Tianjin Teda). El directivo aliancista Peter Ramsey habló maravillas del atacante charrúa, dijo que iba a ser la solución en el ataque porque había marcado muchos goles en todos los equipos en los que militó, siendo el juego aéreo su arma letal. Frontera de Rivera (1999-2000), Cerro (2001), Miramar Misiones (2002), FC Manta de Ecuador (2003) y Rentistas (2004) fueron los clubes que cobijaron a Cuello antes de su arribo a Lima el 15 de agosto de 2005. Cuello, finalmente, no colmó las expectativas, no hizo goles con la camiseta aliancista, y Roberto Chale, que había tomado el lugar de Valencia, lo mandó a la banca para confiar en la dupla Waldir Sáenz-Roberto Holsen. El ariete uruguayo defraudó en Matute y volvió a su país apenas acabó el campeonato. Posteriormente, fichó por Defensor Sporting de Montevideo y después recaló en el fútbol de Chile, donde destaca actualmente. Primero tuvo una sequía de diez partidos seguidos como titular sin poder estrenarse como artillero en Rangers de Talca y hoy, aparentemente después de haberse bañado en ruda, es goleador del modesto Deportes Melipilla.