miércoles, 2 de mayo de 2007

Ese de negro…


Las selecciones de Venezuela y Perú iban a medirse entre sí en un duelo eliminatorio rumbo al Mundial de Francia 1998. El equipo peruano, conducido por Juan Carlos Oblitas, iba a visitar al representativo local en el Estadio Agustín Tovar, conocido como ‘La Carolina’, en la ciudad de Barinas, Venezuela, donde el deporte más popular es el béisbol. Un canal de televisión en Lima envió a un grupo de periodistas, entre ellos un ex árbitro internacional FIFA, para cubrir el evento premundialista. En los momentos previos al inicio del compromiso y durante la realización de éste, el ex hombre de negro no se cansaba de repetir que la blanquirroja iba a presentarse por primera vez en ese escenario y explicó, además, que el sobrenombre ‘La Carolina’ se debía a que en esa ciudad la mayoría de mujeres fue bautizada de esa manera. Nadie discutió la versión del comentarista, al menos no al aire aquella vez, pero otros colegas consultaron a los periodistas locales para confirmar o desmentir la versión, y ellos adujeron que a ese escenario le dicen así porque queda alrededor de la antigua Plaza La Carolina, y frente al recinto hay un concurrido burdel con ese nombre. Luego de conocer la historia real del apelativo de ese estadio, el ex juez volvió a Lima y nunca más –felizmente- volvió a comentar un partido de fútbol en la televisión nacional. Su reputación quedó tan oscura como el uniforme que usaba cuando ejercía el arbitraje.