miércoles, 21 de febrero de 2007

Vikingo de resistencia

Es uno de los pocos futbolistas extranjeros sin mayor renombre en su país de origen que se ha dado el lujo de vestir sólo las camisetas de dos grandes del fútbol peruano. Juan Carlos Kopriva Rivera (Resistencia, Chaco, 1964), el ‘Vikingo’, como le puso la prensa ecuatoriana, era un futbolista argentino de gran dinámica, tenía criterio en el manejo de la pelota, buen disparo, y algo muy importante en estas épocas: se acomodaba con facilidad en varias ubicaciones, aunque su puesto original era de volante mixto. Empezó en Deportivo Italiano, en 1983, donde incluso llegó a ser arquero por emergencia en un partido. Sin hacer inferiores debutó en Primera División en 1986. Un año después, en 1987, se fue a préstamo a Deportivo Cuenca de Ecuador. Volvió a Italiano en la temporada 88/89 y desde 1990 hasta 1995 jugó en el exterior: arrancó en Sporting Cristal (campeón peruano en 1991); siguió en Deportes La Serena y Everton, ambos de Chile, para retornar al fútbol peruano en 1994, donde defendió a Alianza Lima. Sin representante conocido, Kopriva volvió a Italiano, y después pasó por Los Andes y Club Atlético Tigre. Tras actuar brevemente por All Boys emigró a Uruguay para jugar en Racing de Montevideo, donde en octubre de 2000 concluyó su carrera como futbolista. Le llegó la oferta para hacerse cargo de la dirección técnica de Tigre, posición que ocupó hasta septiembre de 2001. Como entrenador, además de Tigre, trabajó en Italiano, Temperley, y su último club fue Deportivo Merlo en 2006. A Kopriva, quien hoy tiene 42 años, se le recuerda bastante en el Perú por haber sido víctima de un puñetazo de parte del ex internacional paraguayo Jorge Amado Nunes durante un clásico disputado en Matute, en 1994. El futbolista con nariz pronunciada recibió un golpe en la cara y fue literalmente noqueado luego de reclamarle al jugador guaraní por una falta anterior a otro jugador aliancista.