viernes, 9 de febrero de 2007

Corazón partido


Cientos de veces los medios en el mundo informan sobre la efectividad del goleador francés David Sergio Trezeguet, y se refieren a él como el atacante argentino nacionalizado francés que hoy defiende a Juventus de Italia. Y en el Perú no es la excepción. Más de un periodista comenta los goles del atacante europeo y se olvidan o, mejor dicho, no están enterados, o no quieren saber que el espigado ariete no es naturalizado francés. Trezeguet nació en Rouen, Francia, en 1977, porque su padre, Jorge Trezeguet, un ex futbolista argentino, jugó en ese país europeo buen tiempo. David, luego de ver la luz en Francia, vivió en Buenos Aires desde los 3 años hasta los 17, llegó a jugar en Platense, en Primera División, y, tras jugar en París Saint Germain y Mónaco, decidió representar a Francia después de consultar con la familia, formada por el bisabuelo Jean Albert Trezeguet, un francés que vivió los últimos años de su vida en Argentina. Trezeguet es hincha de River Plate y, por el hecho de haber vivido en Buenos Aires, habla perfectamente el español y, por supuesto, el acento gaucho permanece intacto. Entonces “Trezegol”, tercero en la tabla histórica de goleadores con la selección francesa detrás de los 41 goles de Michel Platini y de los 39 de Thierry Henry, jamás adquirió la nacionalidad francesa. Sólo tenía doble nacionalidad por el hecho de ser hijo de argentinos.