miércoles, 11 de abril de 2007

Seis son insuficientes


Universitario de Deportes y Alianza Lima jugaban en el Estadio Nacional por la Copa Libertadores, el 3 de agosto de 1988. El cuadro crema ganaba 2 a 0, con goles de José Del Solar (20') y del arequipeño Juvenal Briceño (41'), al final del primer tiempo, periodo en el que los íntimos, dirigidos por Moisés Barack, se habían quedado con 8 elementos por las expulsiones de César Espino (34’), Wilmar Valencia (45’) (en la foto al lado del chileno José Letelier) y Cédric Vásquez (45’), quienes recibieron la tarjeta roja de parte de César Pagano por conducta violenta. Luego del entretiempo, las acciones siguieron hasta el minuto 54, cuando el chileno René Pinto y Eugenio La Rosa, hermano menor de Guillermo, acusaron lesiones imprevistas y ya no pudieron ser reemplazados por el comando técnico, porque el DT aliancista ya había realizado las dos variantes (Marco Charún por Alfonso Reyna y Roberto Rojas por Víctor Reyes, a los 46 minutos) permitidas en ese entonces por la FIFA. Sin cinco jugadores, cuando el máximo ente permite siete al menos para disputar un partido oficial, el cuadro íntimo decidió retirarse de la cancha luego de recibir la venia del juez principal y, por supuesto, el marcador no varió: quedó 2 a 0 a favor de la U, que conducía Juan Carlos Oblitas. En los días posteriores los medios especularon con que Pinto y La Rosa se hicieron a los sentidos para evitar que Alianza, con 8 jugadores en la cancha, sufriera una goleada catastrófica ante el rival de toda la vida, hecho que la ‘U’ tomó como un acto de cobardía y que la Trinchera Norte le recuerda a Comando Svr cada vez que puede en un choque entre ambos.