lunes, 28 de julio de 2008

Peor, imposible


Juvenal Silva Díaz (en la foto) es cusqueño, estudió agronomía y es presidente de Cienciano del Cusco desde mediados de la década de los años noventa. Congresista de la República, este dirigente empezó a vanagloriarse con los títulos que obtuvo el cuadro rojo en la Copa Sudamericana, en el 2003, y en la Recopa, en el 2004, debido a las críticas que recibía como dirigente deportivo y como presidente de la Comisión Sudáfrica 2010. "Mi labor no puede ser criticada por nadie, como dirigente he logrado que Cienciano sea el único club peruano con trofeos internacionales", presumía el polémico directivo. Una tarde, luego de que Perú cayó por 6-0 ante Uruguay, en Montevideo, por la Eliminatoria, Silva, acosado por un sinnúmero de periodistas en el aeropuerto internacional Jorge Chávez, fue consultado sobre su grado de culpabilidad en el fracaso de la selección en su presentación en el Centenario. "La culpa no es mía, es de los jugadores, ellos son los que juegan, los dirigentes no. Yo renuncio porque noto que esto, conmigo a la cabeza, ya no da para más". Así, Silva se lavó las manos de la campaña de la blanquirroja en este proceso y le echó la culpa a los jugadores y, sobre todo, a José 'Chemo' Del Solar, a quien había elogiado por su currículo envidiable como entrenador en España y Chile. Un consejo don Juve, es mejor que se dedique a su profesión. El fútbol peruano ya está copado de incapaces. Ya no hay espacio para más.