jueves, 2 de agosto de 2007

Capo en Chile


Alianza Lima había quedado subcampeón peruano en 1993, detrás de Universitario de Deportes, y en 1994 debía enfrentar a su clásico rival y a los ecuatorianos EMELEC y Barcelona de Guayaquil en la primera fase de la Copa Libertadores. Por eso la directiva aliancista le renovó la confianza al entrenador chileno Miguel Ángel Arrué e invirtió en contratar al chileno Oscar Wirth (arquero), y a los argentinos Rubén Alejandro Tanucci (defensa), Juan Carlos Kopriva (volante), Henry Homann (volante) y Carlos Gustavo De Lucca (en la foto) (delantero). Este último llegó a La Victoria de manera sorpresiva, pues había aterrizado en Lima como refuerzo... del campeón nacional (incluso se tomó fotos con la camiseta crema). Al cuadro blanquiazul no le fue bien en la Copa (fue eliminado luego de disputar los seis partidos iniciales), Arrué fue despedido de su cargo y De Lucca (Buenos Aires, 1962), uno de los refuerzos más controvertidos –que solo hizo dos tantos-, tuvo problemas con los dirigentes del club y se marchó a Chile para integrarse a Regional Atacama, prestado por O'Higgins de Rancagua, dueño de su pase en ese entonces. El 'Pelao', como le dicen, defendió después a Deportes Temuco (1995), Santiago Wanderers (1996) y Everton (1996), su último club como profesional. Este atacante argentino, ex combatiente en la Guerra de las Malvinas en 1982, empezó su carrera en River Plate (divisiones menores) y luego pasó por Atlético Nueva Chicago, Atlético All Boys, Atlético Talleres de Remedios de Escalada y Atlético Douglas Haig de Pergamino, todos de Argentina. Posteriormente militó en Santiago Wanderers (1987), Cobreloa (1988), Deportes La Serena (1988-89), Baden de Suiza (1990) y O'Higgins (1991-1993-1994) y Colo Colo (1992). Fue goleador del Campeonato Nacional de Chile, en 1988, junto al peruano Juan José Oré (con 18 anotaciones), y con el 'Cacique' celebró la obtención de la Recopa, en Japón, en 1992. De Lucca ganó amplio reconocimiento en la Liga de ese país por su efectividad, sobre todo cuando marcaba de cabeza, su arma letal.