lunes, 4 de octubre de 2010

Un técnico peculiar

El FBC Melgar quería hacer una campaña superior este año. El objetivo era clasificar a un torneo internacional. Para ello, la directiva que preside Aníbal Calle contrató los servicios del uruguayo Carlos Manta, de larga trayectoria en su país natal. Manta pidió refuerzos y llegaron sus compatriotas Nicolás Rotundo y Leonardo Rivero. El primero se marchó por problemas familiares y el segundo se lesionó de consideración. Cansado de los malos resultados y de ver cómo la exigente hinchada arequipeña le reclamaba triunfos a como dé lugar, Manta renunció y se marchó de inmediato a su país. En una conferencia de prensa, en la que explicó todos los motivos de su alejamiento, le preguntaron qué es lo primero que hará al pisar Montevideo. El veterano técnico respondió: "Hacer el amor con mi mujer. No la veo hace meses". Y todos se rieron en la sala. Pero ésa no fue la primera vez que Manta hacía reír a los periodistas. Una tarde, luego de un triunfo claro de Melgar sobre Alianza Lima, dijo: "Cuando el equipo pierde, hablo yo, ahora que hablen los jugadores, ellos se lo merecen". Luego de ello, Manta salió a la calle y, ante la insistencia de los hombres de prensa, se despachó con todo y habló como 15 minutos. Todo un personaje. Ojalá que regrese al Perú.