miércoles, 27 de junio de 2007

Viejo y diablo


Corría el año 1996 y la selección peruana disputaba la Eliminatoria mundialista rumbo a Francia 1998. Miguel Miranda era el arquero nacional y alternaba actuaciones altas y bajas, mientras que el uruguayo Julio César Balerio Correa (Piriápolis, 1959) se lucía en el arco de Sporting Cristal en el torneo doméstico y en la Copa Libertadores. Como 'Miguelón', entonces con 30 años, no garantizaba seguridad en su función, el 'Viejo', ya nacionalizado peruano, fue llamado por Juan Carlos Oblitas para cuadrarse bajo los tres palos. Balerio, con 38 encima y al borde del retiro, jamás cantó el himno nacional en Lima ni de visita, pero se dio el lujo de atajar en buen nivel por la blanquirroja en varios partidos del proceso. Hasta le desvió un disparo de penal al experto Enzo Francescoli en el mismísimo Estadio Centenario (donde Perú cayó 2-1) Con el combinado del 'Ciego' fuera de la máxima cita en Europa por diferencia de goles, Balerio jugó el último año de su carrera en Sporting Cristal, en 1998, y decidió colgar los guantes para dedicarse a ser entrenador en Uruguay (en Rentistas y Atlético Cerro). Allá había jugado en el mismo Rentistas y Bellavista en sus inicios; y también había pasado por Boca Juniors y Racing Club de Argentina, por Blooming de Bolivia y otra vez Rentistas (1992) antes de recalar en el fútbol peruano en 1993 para fichar por Deportivo Sipesa de Chimbote. En 1994 llegó a La Florida y fue tricampeón nacional con la camiseta celeste (1994-95-96) y subcampeón de la Copa Libertadores (1997). Balerio es el tercer arquero no nacido en el Perú que se nacionalizó para defender a la selección. Lo antecedieron Humberto Horacio Ballesteros (sólo disputó amistosos) y Ramón Quiroga, ambos argentinos. Aunque Juan Carlos Zubczuck, nacido en Misiones, Argentina, también fue convocado, pero no jugó ni partidos de fogueo. Hoy Balerio vive en Uruguay y está desempleado como entrenador desde su última experiencia en Atlético Cerro, en el 2006.